miércoles, 26 de diciembre de 2012

Feliz Navidad te desean sus majestades satánicas

Los Rolling Stones, ya lo sabéis, son muy admirados en este blog pero habíamos prestado poca atención a su regreso a los escenarios para una ¿última? gira 50 años después de formarse la banda. Con un poco de retraso, debido (dicen) a los problemas de salud de Keith desde que se cayó del cocotero, la efeméride ha dado para algún tema nuevo (como este Gloom & Doom) en un recopilatorio de grandes éxitos (¿otro?, este se llama Grrr!), para una minigira por Inglaterra y EE UU con invitados ilustres y para un nuevo documental (Crossfire Hurricane). Ahora los cuatro Stones nos felicitan las fiestas en Facebook como buenos chicos, pero a nosotros no nos engañan, nosotros no olvidamos de que son sus satánicas majestades. Por cierto, no quiere salir en la foto ni posar como Stone el bajista Bill Wyman, aunque ha actuado con ellos estos días. "La mayoría de la gente no se ha enterado de que dejé los Stones", decía hace unos meses. Wyman y otro ex, el menos recordado Mick Taylor (el que fue guitarrista entre 1969 y 1975), se unieron a sus ex compañeros en el O2 de Londres. Pero fue una excepción. No se enrolaron esta vez en el grupo que les hizo tan grandes.
Esta gira sí tiene pinta de ser la última gira, pero eso pensábamos cuando tuvimos ocasión de verlos (las dos veces en el Vicente Calderón de Madrid, en los años 1990 y 2003). Tiene aire de despedida porque en cada uno de sus conciertos aparecen ilustres, desde Bruce Springsteen a Lady Gaga. Nosotros, sin embargo, nos quedamos con su momento con Eric Clapton. Esto es Champagne and Reefer, un buen blues para los dedos de Mano Lenta y la voz negra del blanco Jagger.



En fin, adoramos a los Stones, pero no podemos evitar pensar que quizás han estirado la fórmula mucho tiempo. Hemos escrito aquí que parte de la genialidad de los Beatles estuvo en durar poco, en no aburrir a nadie, en no firmar un solo disco mediocre. Los Stones (sus amigos, sus colegas, nunca sus rivales) están con ellos en la cumbre del Olimpo del rock, pero hace tiempo que no nos sorprende su creatividad, que nos parece escuchar lo mismo, y nos conformamos con disfrutar de que suba al escenario un pedazo crucial de la historia del rock. No es poca cosa ver a los más grandes sobre el escenario a la edad en que deberían haberse jubilado, así que esperamos impacientes que se confirme eso de que la gira pararía en Madrid y Barcelona en 2013. Sigue mereciendo mucho la pena ir a ver a los Stones. Se lo contarás a tus nietos.

Homenaje a Lennon: "Si no te pegan diez tiros en la puerta de un hotel"



"A diferencia de los hippies, que lo tenían en un pedestal, copiaban sus gafas y nos daban la chapa con el karma de los cojones, para nosotros seguía siendo aquel 'teddy boy' de pelo grasiento, pendenciero y fan de Gene Vincent, el que años mas tarde paseaba por Hamburgo de cuero negro y se hacía fotos en las azoteas con unas botas de 'cowboy' por fuera del pantalón con dibujos alucinantes, y que eran lo mas preciado y buscado entre los rockers con aspiraciones, como yo". Loquillo, uno de nuestros músicos españoles favoritos, escribe sobre la influencia de Johnn Lennon en el rock barcelonés de los años 70, el primero que se atrevía a cantar en español y que aportó algo más que un grano de arena a lo que en Madrid se llamó la movida. El rocker Loquillo miraba al primer Lennon cuando llegó aquel maldito 8 de diciembre de 1980. A Loquillo y sus Intocables (no se llamaban aún Trogloditas) les pilló trabajando el material de su primer disco, Los tiempos están cambiando.
"Todo parecía encajar, hasta que en un momento de la letra Sabino (Méndez, el guitarrista y compositor de sus mejores canciones) cantó: 'Yo te haré rico, tú solo has de cantar bien, si no te pegan diez tiros en la puerta de un hotel'. En ese momento todos nos miramos, el silencio llenó la habitación, nadie fue capaz de hablar. Han pasado 32 años desde aquella tarde" (lee el artículo completo en el blog La Nave de los Locos en El Mundo).
Ahora que la gran voz de Loquillo y el gran talento de Sabino han vuelto a juntarse, es buen momento de escuchar su Rock and roll star, el primer gran tema de una brillante carrera, y que acababa de ser compuesto, como en una escalofriante premonición, cuando ese innombrable mataba a Lennon.

lunes, 24 de diciembre de 2012

Momentazos McCartney: cañero con los Nirvana; suavecito con Diana Krall

¿Jubilación? Jamás: sir Paul McCartney está que no para, hiperactivo, creativo, bien rodeado de buenos músicos. Estos días nos ha sorprendido con dos momentazos musicales. Sabréis ya, porque sois gente bien informada, que el pasado día 12.12.12 se celebró un macroconcierto en el Madison Square Garden de Nueva York en beneficio de las víctimas del huracán Sandy. A lo mejor tenemos que volver a este evento otro día, porque dio para mucho. A lo que iba: el momentazo fue la unión de Paul con los supervivientes de Nirvana: Dave Grohl (sí, el líder de Foo Fighters), Krist Novoselic y Pat Smea. Lo tremendo es que sonara una canción nueva escrita por Paul y Dave para la ocasión: Cut me some slack. Una muy extraña alianza entre los emperadores musicales de distintos tiempos, los 60 y los 90. (Así lo contó, en inglés, NME). Claro que sin Kurt Covain no puede hablarse de Nirvana. Decía Kurt que él no podía hacer pop porque los Beatles ya lo habían hecho todo. ¿Imaginaría este encuentro alguna vez? Vale, lo de ayer no eran los Beatles, no era Nirvana, pero allí estaban varios de sus ilustres miembros vivos de ambas bandas y sonaba así de contundente. Muy grunge. Bravo, Paul, Dave y compañía.




Paul dice que le habían propuesto esta jam session y tardó en darse cuenta de que esto era el reencuentro de una banda mítica. Pero este grupo, con padrino tan prestigioso, tenía que hacer también algún guiño a los Beatles.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Navidades gospel con Sean Lennon, Jeff Tweedy y los demás

Sabéis que nos gusta felicitaros la Navidad con el War is over, lo más parecido a un villancico pacifista que compuso John Lennon. Hace pocos días, en el programa Colbert Report, del buen  cómico de EE UU Stephen Colbert, se produjo este encuentro mágico entre Sean Lennon (el hijo de John y Yoko), Jeff Tweedy (el líder de Wilco) y Mavis Staples (reputada cantante de gospel) con el Harlem Gospel Choir. Momento emotivo, bonita versión, ese coro pone la piel de gallina. Algún día escribiré de la conexión beatle de Wilco, admirador de John y admirado por Sean, pero tengo que estudiar para eso. Hoy solo queremos que este blog inunde el mundo de música, paz y amor. Disfrutad de los vuestros, que es lo mejor que podemos hacer.  Yo disfrutaré de los míos estos días, y de vosotros, que estáis ahí en el ciberespacio global acompañándonos. Paz para todos. War is over.


viernes, 7 de diciembre de 2012

Que empiece el reinado de Jack White. ¿O de John II?

En este blog nos preguntábamos (os preguntábamos) en nuestro anterior post quién era el heredero del trono del rock, título que han merecido en décadas anteriores nombres grabados en la historia como Elvis, The Beatles, los Stones, Bruce Springsteen o Kurk Cobain. Bueno, no habéis respondido en masa como queríamos, pero ya sabemos que sois perezosillos para estas cosas; consideraremos a los que sí lo respondieron como representativos de los lectores de este blog que sois muchos más (¡y nos habéis hecho ya 36.000 visitas!).
Al grano: contados 13 votos y vistos dos comentarios, concluimos que efectivamente Jack White es la gran esperanza del rock, tesis que ya habíamos sostenido en un post anterior sobre el genio de Detroit tras verle (¡y oírle!) en La Riviera. Cuatro votos obtuvo, sobre los dos votos obtenidos por Muse, Dave Grohl y Noel Gallagher; y uno para Wilco, The Black Keys y Coldplay; además de los dos comentarios que reclamaban a The Killers y a Radiohead. Nos choca que nadie votara a Arcade Fire, será porque lo suyo es difícil de clasificar como rock y que llevan unos meses desasparecidos.
Confieso que apostaba por Jack. Atención: tras fascinarnos con The White Stripes, The Raconteurs o The Dead Weather, resulta que el chico tiene 37 años y mucho tiempo por delante para seguir sorprendiéndonos en cada proyecto. Así que, proclamado príncipe del rock este escurridizo y camaleónico artista, gran creador, cantante, guitarrista y batería (¿o se dice baterista?) no nos queda más que escuchar este Trash Tongue Talker de su último disco, Blunderbuss. Declaramos nuestra lealtad rockera y te deseamos un largo reinado, Jack I. ¿O deberíamos llamarte John, tu nombre real? En ese caso, John II.


sábado, 24 de noviembre de 2012

El heredero del rock, por Guille



Buenas tardes, esta entrada está escrita por Guille. En estos tiempos de crisis, tensión y revolución general, el mundo ha abierto los oídos a nuevas fuentes de música, innovadoras al igual que clásicas; la llamada música disco vuelve más fuerte que nunca a llenar los primeros puestos de las emisoras de radio con más prestigio y el rock sigue buscando un representante del que fue el estilo más potente en todo el siglo XX. Aquellos dinosaurios como los míticos Rolling, el viejo amigo del rock Bruce Springsteen, U2 y muchos otros grupos que dieron lecciones ya unas décadas atrás, han dejado su trono en el altar de la música a otros prometedores que no son mancos a la hora de tocar. Acuden estos nombres: Wilco, Arcade Fire, incluso los recién separados Foo Fighters y Oasis tienen cuerda para rato. Todos estos tienen prestigio suficiente para llenar estadios como hicieron sus "abuelos" hace un lustro, pero por alguna razón, la popularidad de todos estos no se refleja como el legado del debilitado rock que, desde la muerte en 1994 del prodigioso Kurt Cobain, busca un heredero.
La batalla por la radio ya se admite como perdida - como hemos dicho, la música disco ha conquistado por completo este área- pero aún quedan los grandes macroconciertos; Jagger y compañía siguen seduciendo al público incluso con más canas que canciones, aunque no lo harán por mucho tiempo, un género tan significativo como el rock debe encontrar de inmediato un discípulo como hicieron los Beatles y Rolling en los 60, Pink Floyd en los 70, AC/DC en los 80 o Nirvana y Oasis en los 90. El misterio de quién dominará este siglo una de la música más influyente de la historia, es casi imposible de adivinar hasta para los más expertos.
¿Por quién votáis como heredero del cetro del rock? Aquí os ponemos nuestros favoritos, pero estamos ansiosos de leer vuestra opinion. Tenemos ocho candidatos. Leed los méritos de cada uno pinchando a continuación.

Cinco canciones para salvar a las mujeres


Este jueves fue el día de la música; este domingo es el día internacional contra la violencia hacia la mujer. ¿Se moja el mundo de la música con esta causa? Entre tantas canciones sobre el amor, ¿hay algunas sobre el más brutal desamor? No tantas como nos gustaría, pero algunos artistas sí ponen su granito de arena contra el monstruo que tantos, todavía, llevan dentro. Elegimos cinco piezas en español y sus versos más comprometido. (Lee el post completo en el blog Mujeres de El País)

sábado, 17 de noviembre de 2012

Levanta el ánimo con Rory Gallagher (es una orden)

Han sido días muy negros, y ahora estamos en días grises, así que nos apetece un poco de blues para levantar el ánimo. Pero un blues cañero, ¿eh?, de los que más nos llenan, como este Bullfrog blues que hizo Rory Gallagher, un virtuosísimo guitarrista, en 1972, de su mítico concierto Live on the OGWT. Disfrutadlo si, como nosotros, habéis atravesado lo tenebroso pero confiáis en avanzar hacia algo de luz. Ahí va.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Feliz Purple Day, feliz día del amor

En esta casa, sépanlo, se celebra por todo lo alto el Purple Day, y esta vez son 25 años escuchando Purple Rain cada 9 de noviembre. Porque sí. Para que el amor se expanda por el cosmos.





domingo, 28 de octubre de 2012

Yoko Ono no era la mala, dice Paul McCartney


Muchos fans de los Beatles tienen gran tirria a Yoko Ono porque su aparición junto a John coincidió con la desintegración de la banda. Es cierto que, desde aquella boda en Gibraltar en 1968, John se empeña en que ella esté a su lado a todas horas, también en el estudio, lo que quizás no ayudó a mantener la química entre los cuatro, como se ve en la película Let it be. En fin, aquí hemos dicho alguna vez que no nos creemos esa visión simple de la malvada Yoko alejando a John de sus colegas. El genio de John ya se movía por su cuenta en esa época. Y Yoko Ono seguramente era el tipo de persona que le animaba a volar en vez de aconsejarle que no corra riesgos.
Y se olvida a menudo el principal factor de desunión entre los cuatro de Liverpool: la muerte de Brian Epstein, su manager, casi su padre, en 1967. Ahora lo ha dicho McCartney, supuestamente enemistado entonces con la segunda mujer de Lennon. Ahora, en una entrevista que adelanta The Guardian (aquí la versión original en inglés y aquí según se recoge en La Nación en español), Paul rompe el mito: "Ella no rompió el grupo. El grupo se estaba rompiendo". Y señala a otro malo: Allen Klein, el manager que trabajaba con los Stones y fue fichado por los Beatles para tratar de cubrir el vacío dejado por Epstein."Yo estaba batallando contra los otros tres tíos, mis colegas del alma de toda la vida". Porque iba contra Klein. Las chispas saltaron cuando Klain decidió remezclar Let it be con Phil Spector sin el acuerdo de Paul (éste se vengaría años después editando Let it be naked sin esa indeseada aportación).
Pero estábamos con Yoko Ono. McCartney dice que sin ella no existirían obras de John como Imagine. "No creo que la hubiese escrito sin Yoko, por lo que no podría culparla por nada. Cuando apareció Yoko, parte de su atracción fue su lado vanguardista, su manera de ver las cosas. Fue cómo  ella le mostró a él otra forma de ser lo que le produjo una gran atracción a Lennon. Entonces era el momento de que John se fuera, porque igualmente se iba a ir".
Ya has tardado, Paul, en discutir la leyenda negra que persigue a Yoko hasta hoy, aunque su relación ha sido bastante cordial en las últimas décadas. A nosotros esta señora no nos gustaba nada cantando (en eso coincidimos muchos), y sí, de niña yo también la veía como la bruja de este cuento. Los años nos han dado otra perspectiva. Ahora, desde que la seguimos en Twitter (@yokoono), hasta le hemos cogido cierta simpatía a la viuda más ilustre del rock. Porque este blog ya está en Twitter (@AnglicaPimienta), ¿no os lo había contado? Esperamos con ilusión que Yoko nos siga. O Sean, que también anda por ahí.
Nos despedimos recordando a John y Yoko en su mejor momento, interpretando Imagine en 1972 en Nueva York, la ciudad que les acogió y que aún les venera. Como dice Paul, quizás no tendríamos este grandioso himno para la humanidad sin ella. Nuestros respetos, Yoko.

viernes, 26 de octubre de 2012

Versión imposible: ¡los Stones cantando a los Beatles en privado!

Ya sabéis que con motivo de los 50 años de los Stones se está publicando mucho material inédito correspondiente a su gira de 1965. Lo contaba ayer El País. Lo que no sabíamos, y hemos leído en Surf and Rock, es que entre ese material figura esta sesión de ensayos en 1965 en Irlanda, en la que Mick y Keith a la guitarra canturrean entre risas I've just seen a face y Eight days a week en presencia de Charly Watts, que ni les mira pasando de todo. Ya hemos escrito varias veces aquí que Beatles y Stones no eran rivales, sino colegas muy cercanos. Así que no insistiremos más. Disfrutad del documento histórico.

jueves, 25 de octubre de 2012

Jack White es la gran esperanza del rock

Jack White es de lo mejorcito que puede escucharse en nuestro tiempo. La gran esperanza del rock, dicen muchos críticos y confirmamos nosotros. Con sus 37 añitos ya no es un niño, pero tampoco un sesentón como la mayoría de nuestros ídolos de las décadas doradas. En el nuevo siglo no ha irrumpido un guitarrista como él. Lo pudimos comprobar en La Riviera, pese a la mala acústica de la sala con una palmera en medio junto al Manzanares. A cambio del sonido regularcillo, la sala permite ver de cerca a tus héroes aunque, como era el caso, el local estuviera abarrotado.
Extraños tiempos estos en que hemos visto a los grandes héroes actuales del rock en pequeñas salas, como no hace tanto Noel Gallagher en la misma Riviera; o a Wilco en el Price. Los estadios, ya lo sabéis, han quedado para veteranos como Bruce o para las nuevas divas pop. En fin, así está la cosa del rock. Escuchemos algo de lo que hizo para ir abriendo boca. Esto es un animado country llamado Hotel Yorba. Las grabaciones de aquella noche son de aficionado, sí, pero merecen la pena.



Decíamos que White es la gran esperanza porque nos parece el mejor guitarrista de su generación, y de eso va esto del rock, de que rujan las guitarras. Empezaremos admitiendo que es un tipo peculiar, extravagante, con cosas de divo, que se sabe una estrella pero no siempre sigue lo que la gente espera de él. Su carrera ha sido muy atípica como lo está siendo estos años para el género. Con el nuevo siglo saltó a la fama en los circuitos alternativos con The White Stripes, un falso dúo de dos hermanos, en realidad un matrimonio en vía de divorcio, en la que su guitarra llevaba todo el peso (también el de un bajo ausente) y la batería se empleaba a fondo en las manos de Meg White, de quien él tomó el apellido (al revés de lo habitual en el mundo anglosajón). Él, no lo habíamos dicho, se llamaba John Anthony Gillis antes de convertirse en el señor White. En 2003 dieron el bombazo con el álbum Elephant y sobre todo con el tema Seven Nation Army, la mejor pieza del rock de la primera década del nuevo siglo, según Rolling Stone, y melodía coreada en los estadios deportivos de todo el mundo. No puedes seguir sin oírla. Sí, otra vez y las que haga falta. ¿Es esto indie, es esto garage? Es rock del mejor y punto.




Pero White es un tipo inquieto, y compaginó The White Stripes con muchos otros proyectos.

viernes, 12 de octubre de 2012

Los cien riffs inmortales del rock tocados de un tirón

No teníamos noticia de este guitarrista, Alex Chadwick, cuyo enlace remite a la tienda digital de guitarras Chicago Music Exchange, pero nos ha dejado boquiabiertos esta exhibición. El tipo se toca, y lo recoge la revista SME, los 100 mejores riffs de la historia del rock. (Un riff, no sé qué haces aquí si no lo sabes, es una frase breve de guitarra, de dos a cuatro compases concretamente, que se repite en una canción). Lo increíble es que Chadwick se los toca de un tirón, en 12 minutos que se pasan volando. Gran técnica y gran memoria demuestra este tipo. Si quieres ver la lista de los 100 riffs está aquí. De los Beatles oirás Day Tripper y Helter Skelter, dos de sus piezas más guitarreras. Aparecer otros nombres amigos de este blog, de Clapton a The Who, de los Stones a AC/DC, de Metallica a Muse. Disfruta de los dedos del buen Alex. Y que venda muchas guitarras, porque sabe de esto.

sábado, 22 de septiembre de 2012

La anciana madre de Freddie Mercury desmitifica a su hijo

"Hay una cosa en la que todo el mundo parece estar de acuerdo: nunca hubo un solo Freddie Mercury. Para el periodista Sean O’Hagan, de The Guardian, nada expresa esta idea mejor que la imagen del divo en el famoso vídeo de Bohemian rhapsody, rodado en 1975: “En un prisma, repetido como una representación caleidoscópica de sí mismo. Ahí estaba Freddie: el showman, el camaleón, el fantasioso en el más estricto sentido del término. Pero todos ellos eran simples pistas del que llegaría a ser más adelante”, escribe en uno de los textos que acompañan a Freddy mercury, the great pretender. A life in pictures, un libro recién publicado que sirve de homenaje visual al cantante, fallecido hace casi 21 años, el 21 de noviembre de 1991, de una bronconeumonía asociada al sida.
Esas imágenes de las que habla O’Hagan son solo la cara visible del vocalista de Queen. Al parecer, había más. Algunas, muy alejadas de esa figura de personaje salvaje, histriónico, aficionado a las fiestas en las que no faltaba de nada. Como la de su 39º cumpleaños celebrada en un club de Múnich en 1985, que aparecerá en el documental The great pretender, que se publicará en DVD el lunes. “Hay cuero, culos desnudos, bigotes, strippers y está Brian May vestido como una bruja”, dice su director, Rhys Tomas. Lo esperable, en suma. (Lee el artículo completo de Íñigo Lopez Palacios en El País)

lunes, 27 de agosto de 2012

Volver a la Caverna


"No hay banda más grande que los Beatles porque, entre otros méritos, tuvieron el acierto de durar poco. A partir de 1962 y durante ocho años, los cuatro de Liverpool exprimieron una creatividad desbordante. Su separación en enero de 1970 les libró (nos libró) de firmar algún álbum mediocre, pecado que cometieron sus miembros en solitario y la mayoría de sus brillantes compañeros de generación, también los Stones".
"Hace justo medio siglo Ringo Starr se sentó a la batería en The Cavern completando la formación que dejó tanta huella (...)". Y se reedita, restaurada, Magical Mystery Tour (1967). Error: fue su peor película, un empacho de psicodelia, aunque contenga un puñado de joyas musicales..."
Lee el artículo completo en El País

viernes, 24 de agosto de 2012

¡Que empiece el jubileo de los Beatles!


"El pistoletazo de salida fue el 18 de agosto. Ese día se cumplieron 50 años de la primera aparición de Ringo Starr como batería oficial de The Beatles. “Había tocado con ellos antes, pero no como miembro de pleno derecho”, explica Dave Jones, uno de los cuatro copropietarios de The Cavern, el mítico club de Liverpool asociado para siempre al grupo.
El matiz —no fue exactamente la primera aparición— es importante, porque los fans del cuarteto son quisquillosos hasta el extremo y no perdonan deslices en los datos relacionados con su objeto de adoración. Pero en el particular baremo de importancia beatlemaniaca ese detalle no resta importancia a la fecha, la amplifica: “Fue el comienzo de lo que el mundo conocería después como los Fab Four”, resume este antiguo taxista sentado en una mesa de The Cavern Pub, un local creado en los noventa como extensión del club original, situado justo enfrente. Es el epicentro de Mathew Street, “el lugar de nacimiento de los Beatles" (...)
Escribe este artículo Íñigo López Palacios, con fotos de Cristóbal Manuel, en El País y nos ha recordado mucho nuestro viaje a Liverpool. Léelo completo (lo de Íñigo) aquí y la fotogalería de Cristóbal aquí. Y también te recomendamos este bonito especial sobre los Beatles en nuestro diario favorito.

domingo, 8 de julio de 2012

Qué potente noche californiana con Red Hot Chili Peppers

Olía a California. Tronaban los sonidos de la costa Oeste, los tatuados tomaban los escenarios, un bajo agitaba nuestro esternón, rugía la guitarra, se aporreban las baterías, los pelos estaban sueltos y corría cierta brisa en el bochorno madrileño. Olía a California, que es un lugar hedonista y sensual desde que Hollywood decidió hacer soñar al resto del mundo, desde que en los 50 se abriera la Ruta 66, que convirtió el estado en el destino turístico de toda la América interior, y que generó toda una cultura de ocio alrededor del automóvil y de la tabla de surf. California es hedonista y desenfadada, sí, y está orgullosa de su pasado hippy. Pero allí se curra bien, no crean que todo es ligar en las playas (en la postal no se nota que el agua está mejor para los leones marinos que para las personas, pero ese es otro tema). California, en fin, nos dio el flower power desde aquel verano del amor de 1967, nos dio a los Beach Boys (el único grupo que los Beatles veían como rivales), a Janis Joplin (aunque tejana) y a Jim Morrison, a los muy psicodélicos Grateful Dead y Jeferson Airplaine, a Santana, a The Eagles, a The Byrds, a Metallica y Gun'n'Roses, y ahora nos sigue dando rock contundente a chorros porque es un lugar donde se tiene mucho aprecio a la música (y al cine, y a la informática, y a la televisión, pero ese también es otro tema). En fin, que todo el que ha estado, en cuerpo o en alma, añora California.



Alto. No leas más sin pinchar este vídeo. Si no vibras, si nada en tí se mueve, este post no es para ti. Fue el momento cumbre de la potentísima noche californiana que pasamos con Red Hot Chili Peppers, y con Incubus este sábado en Rock in Río. A Incubus lo despachamos aquí en unas líneas: estuvieron algo más que correctos dentro de un sonido bien trabajado, pero que a nosotros nos nos acabó de levantar del césped hasta los últimos temas (como Drive, en los bises). De Red Hot Chili Peppers diremos que se comieron el escenario, Arganda y media Comunidad de Madrid, que nos pusieron a todos a dar botes, que nos encienden con sus ruidosos ritmos y que, a ráfagas, nos emocionaban con dulces melodías en medio del estruendo. Son una de las bandas con sonido más compato en directo, y con un repertorio más euforizante para los suyos. Era la última noche de un Rock in Río Madrid, que no había hecho honor a su nombre hasta este final tan rockero, como titulaba la crítica de El País.
Aquí manda el bajo.

sábado, 30 de junio de 2012

Una noche histórica: 3.48 horas con Bruce Springsteen en el Bernabéu

Hemos tardado en digerirlo. Al día siguiente estábamos conmocionados. Nos costaba encontrar palabras. Tardamos algunos días en darnos cuenta de que ese monstruoso concierto de 3 horas 48 minutos dado por Bruce Springsteen & The E Street Band en el Santiago Bernabéu el 17 de junio había sido el más largo de la carrera del Boss, es decir, un momento para la historia de la figura más importante del rock en más de tres décadas. Pero el récord es lo de menos. Tampoco el sonido, mejorable en el gallinero donde lo vivimos. Lo de más, lo que fascina de este hombre, es la entrega, el arrojo, el empuje, la sintonía con los suyos, algo mucho más poderoso que ganas de agradar o caer bien. De lo que tiene ganas Bruce es de comerse el estadio, levantar de su silla al último espectador, de encender todos los focos para que el público sea tan protagonista como él.


Un concierto de Bruce es una fiesta. Lo sabíamos porque ya le vimos en 2008 en el mismo estadio, y ya nos apabulló con su rock a veces energético, a veces íntimo, siempre grande. Y no debió bajar de las tres horas. Admiramos esa capacidad de darlo todo cuando en giras que implican decenas de conciertos dando la vuelta al mundo durante tantos meses. Es algo más que profesionalidad: es que disfruta con su trabajo rodeado de decenas de miles de los suyos. Eso nos reconcilia con la mejor tradición del rock and roll, la de echarse la guitarra a la espalda y hacer la carretera. Para que la gente se divierta, se emocione, ría, baile, eche alguna lágrima, y salga de allí relajada, asombrada, contenta. Y a ver cómo reconectas con la realidad la mañana de lunes siguiente. A mí me costó.

El blog oficial de la banda lo confirma: "Marcando el concierto más largo de su carrera, Bruce Springsteen & The E Street Band tocaron 3 horas y 48 minutos el 17 de junio en Madrid. El fotógrafo Jo Lopez estaba allí para capturar la noche mágica (...) y comparte sus fotos aquí". Cogemos prestadas algunas de esas bonitas imágenes de esa noche tan especial. Había polémica en la web sobre si de verdad superaba en tres minutos el mítico concierto en Nueva York en la Nochevieja de 1980, cuando era un triunfador jovenzuelo. Debate zanjado por el artista. Pero dejemos ya el cronómetro. No era difícil que ocurriera algo muy muy especial: esta gira Wrecking Ball está resultando un acontecimiento mundial allí por donde para. 

jueves, 17 de mayo de 2012

Los Beatles íntimos, según Harry Benson


Nos acaban de regalar una buena colección de fotos inéditas de los Beatles entre los años 64 y 66, los del éxito meteórico, las limusinas, la histeria de las fans, las giras alrededor del mundo, los primeros estadios abarrotados. Son obra de Harry Benson y podéis ver nueve de ellas pinchando aquí en el diario The Guardian. El fotógrafo tiene otras 12 imágenes colgadas en la web Taschen, donde parece que se puede encargar su libro, en edición numerada, por 500 euritos de nada, que son una calderilla.
Benson, escocés de Glasgow, puede presumir de haber retratado a las grandes personalidades del siglo XX, desde Robert Kennedy o la reina Isabel a Elizabeth Taylor y Michael Jackson. Pero sobre todo retrató a los Beatles, con los que se reunió al inicio de su carrera con motivo de un reportaje en Francia por una de sus primeras giras. Harry contectó y logró mantener una estrecha relación personal con los cuatro fabulosos. Esto le permitió retratarlos en la intimidad como nadie ha vuelto a hacer. Suya es una estampa que causó gran impacto con los gamberros del flequillo en plena guerra de almohadas en el hotel George V de París. Aquí puedes ver la secuencia completa. Los Beatles son también esto: iconos de la cultura pop. A ello ayudaron mucho grandes figuras, menos conocidas que ellos, que estaban detrás de los objetivos que les retrataban de esta guisa. Muy bueno lo tuyo, Harry.


miércoles, 9 de mayo de 2012

No vistan de santa a Janis Joplin


"No hubiera querido ser recordada como un ejemplo moral, una sacrificada a no se sabe muy bien qué Dios terrible". Lo ha escrito sobre Janis Joplin el muy citado Diego Manrique en su blog de El País. Una interesante reflexión sobre el abismo entre la chica y el mito. Porque el artista que muere joven, y deja un bonito cadáver como decía James Dean, se acaba convirtiendo en símbolo de cosas que a lo mejor no quería representar.
"En los setenta y los ochenta me encontré con demasiadas fans de Janis, todas pertenecientes a la variedad melodramática. Veneraban a la Janis sufridora, a la que consideraban una mártir del machismo del rock. Construían pequeños altares a la difunta, recitaban poemas entre suspiros", escribe Manrique. "La suya, la victimista, era una lectura posible pero me temo que reduccionista" (aquí su post, Santa Janis de las Desesperadas).
Cierto. Janis era un ciclón de talento y personalidad, pero no una sufridora. Más bien fue alguien que vivió a tope un tiempo "libérrimo", el de la explosión hippy en el San Francisco de los últimos 60. Y fue solo su personalísima forma de cantar, su descaro en el escenario, su abrumadora presencia, los que hicieron de ella una de las grandes figuras femeninas de la historia de la música.
Como otras figuras de esa década loca, de gran creatividad pero también de excesos un tanto inconscientes, Janis no cumplió los 28. Por eso se la encuadra, con Brian Jones, Jimmy Hendrix y Jim Morrison, en el 'club de los 27', los jóvenes mártires de la escena rock, todos desaparecidos en torno a 1970, cuando se proclamaba que el sueño ha terminado.
¿Mártir? Su muerte fue "un error, un desliz fatal", escribe Manrique. "Se hallaba sola en su habitación, sin la precaución de hacerse acompañar por alguien con suficiente experiencia para enfrentarse con una sobredosis". En esta tragedia no había "nada predestinado, ningún deseo de muerte”.
Janis tenía una voz y un estilo desgarradores. No hace falta convertirla en santa para que te emocione, por ejemplo, este glorioso Summertime. Nosotros seguiremos adorándola porque su voz rota nos pone la piel de gallina, y somos conscientes de que la suya tampoco fue una vida ejemplar. Su obra sí. Lo demás importa menos.

viernes, 4 de mayo de 2012

¿Una banda con los hijos de los Beatles? No, mejor no

 -¿Qué dirías de formar los Beatles-La Siguiente Generación con Sean Lennon, Dhani Harrison y Zak Starkey?
-No creo que sea algo que le interese a Zak. Quizás Jason [otro de los hijos de Ringo Starr] querría hacerlo. Yo sí. Parece que a Sean le gustaría, y a Dhani. Yo estaría feliz de hacerlo.
-¿Lo han discutido?
-Sí, un poquito.
-¿Crees que podría ocurrir?
-Sí, ojalá naturalmente. No sé, hay que esperar a ver. La voluntad de Dios, el respaldo de la naturaleza, supongo. Así que sí, tal vez.

El que habla es James McCartney en una entrevista con la BBC, y Dios, que se sepa, no se ha pronunciado sobre si bendice estos peculiares Beatles junior. Los medios le han despellejado por llegar a proponer ese sacrilegio a la memoria de sus mayores. El Daily Mail se cachondeaba de ello con esta imagen de Jason, Sean, James y Dhani a lo Sgt. Pepper. Ninguno de ellos, que sepamos, es un músico sobresaliente que merezca comparación con sus progenitores. Así que no, no es buena idea, pero tampoco la tomen con estos chicos que no saben cómo comportarse para estar a la altura del mito que tenían en casa.
El que debuta ahora es James, hijo de Paul. Y resulta que el chico quiere hacer carrera musical, pero ha tardado en lanzarse porque se sentía aplastado por su ilustre apellido. Lo hace ya talludito y suena así:



Cuenta El País que "el timidísimo James McCartney, hermano menor de la fotógrafa Mary y la diseñadora Stella, no ha osado publicar su primer disco hasta ahora, a los 34 años". Enfrentado a su padre desde la muerte de su madre Linda, porque Paul tardó demasiado poco en emparejarse de nuevo con Heather Mills (quien luego le desplumó), James se refugió en el anonimato y llegó a trabajar de camarero. Ya se sabe que Paul quiso llevar a sus hijos a colegios públicos para darles una vida normal y evitar que se críen en burbujas de ricos. Así que no nos extraña nada. Lo llamativo es que James dice que quiso tocar la guitarra no por lo que vio en casa, no, qué va, sino viendo a Michael J. Fox versionando a Chuck Berry en Regreso al futuro. 

lunes, 12 de marzo de 2012