viernes, 31 de diciembre de 2021

Lo más beatle de 2021: nuestras 10 canciones del año y una más




Cómo iba a faltar nuestra lista de canciones que nos han inspirado, emocionado o animado el año. Tenemos que partir de que este 2021 que se nos ha ido nos ha parecido flojo en novedades, nada muy sobresaliente, pocos fenómenos que nos hayan sorprendido. El año pasado asomaron por aquí viejas glorias como Bruce Springsteen, Bob Dylan, The Strokes o Lucinda Williams. Nada de ese nivel apareció en el año 2 de la pandemia. Sin embargo, sí que nos pegó algo inesperado: la resurrección de los Beatles en la película Get Back de Peter Jackson: eso fue el mayor acontencimiento musical del año. Casi ocho horas de documental con el trabajo de los con los Fab Four: observando cómo fabrican cada canción, como mantienen una creatividad desbordante incluso en el peor momento, observados por las cámaras sin descanso, sin tener muy claro su siguiente proyecto. Introducido así un año atípico, aquí nuestros favoritos, muchos de ellos con reminiscencias sesenteras o seteteras.

1.- Don't let me down. The Beatles.

Ya, ya, no es una canción que no conociéramos. Es una de las mejores creaciones de John Lennon en los últimos meses de la banda, que no fueron los más fáciles para él. La declaramos canción del año después de haber sucumbido a esta nueva ola de la beatlemanía. En el documental Get Back vemos cómo evoluciona la canción a lo largo de muchos ensayos, cómo se interpreta en el concierto del tejado y nos quedamos sin entender cómo demonios se quedó fuera del álbum Let it be. En su día se editó solo como cara B del single Get Back, esto ya pasó con otras grandísimas composiciones de Lennon en esta etapa final en que Paul McCartney había tomado las riendas de la banda. Reapareció en el recopilatorio Past Masters. Quizá con mala conciencia, McCartney la recuperó cuando editó Let It Be Naked, una nueva versión del álbum sin los arreglos (excesivos) de Phil Spector. Por cierto, la canción prueba el enorme peso que alcanzó el teclista Billy Preston en el sonido de los Beatles de ese año. Esta primera toma corresponde al documental conocido en este 2021, eso es lo inédito y nos justifica para ponerla aquí; a continuación su interpretación completa en el concierto de la azotea.


2. All my favorite songs. Weezer.

Vale, podemos considerarla la mejor canción del año si nuestro arrebato por Get Back no hubiera llegado a tanto. Una gran canción de Weezer, banda excelente que no siempre está en nuestro radar y que este año ha editado OK Human. Y es que lo de estos chicos de Los Ángeles, que lidera Rivers Cuomo, es un pop que entra muy fácil, y en esta canción tiene claros ecos de los de Liverpool, con esos violines muy Eleanor Rigby, sin duda. Una canción que hace méritos para figurar entre las favoritas del año como bien anticipa su título.


3. Heat Above. Greta Van Fleet.

Estos jovencitos de Michigan -tres hermanos, dos de ellos gemelos, nacidos los primeros en 1996 y el otro en 1999- suenan muy a Led Zeppelin, sí. Y nos gustan, y pese a las influencias tienen personalidad. Este ha sido su tema más escuchado este año. Gracias a ellos mantenemos esperanzas en que el rock no morirá.


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lunes, 28 de diciembre de 2020

Nuestras 11 canciones del año 2020 y una más: The Strokes, el Boss, Lucinda Williams...

Se acaba este duro y extraño 2020, y aquí estamos con nuestro repaso a las canciones que más nos han motivado. Confinados como hemos estado tanto tiempo, recibíamos con más ansiedad las novedades musicales. No ha sido un mal año desde ese punto de vista melómano, aunque admitimos que nos cuesta encontrar obras maestras. Han regresado muchos grandes nombres, en avalancha podríamos decir: parece que las superestrellas nos debían algo, un remedio para la melancolía. Pero nos ha faltado algún descubrimiento de esos que te marcan por un tiempo. Alguno hay en esta lista, pero en general la cosa ha ido de veteranos. La lástima ha sido la ruina de la música en directo, a ver si la vacuna nos permite aglomerarnos de nuevo, que hay ganas de vivir y disfrutar. Vamos allá, esperamos vuestros comentarios.

1- The Strokes. Why Are Sundays So Depressing.

Empezamos provocando: vamos a llevar la contraria a la mayoría de listas de 2020, que han pasado por alto el regreso, siete años después, de la banda de Julian Casablancas. A nosotros el nuevo álbum, The New Abnormal, nos dio subidón cuando estábamos encerrados. Suenan como siempre, sí, no es que veamos gran riesgo, pero es que suenan tan bien como siempre. En esta crítica del álbum en Mondo Sonoro explican que la banda ha logrado un "pop plusquamperfecto por los que mataría cualquier banda de indie rock". Del disco podíamos haber elegido Brooklin Bridge to Chorus o la que más ha sonado, Bad Decisions. Pero nos quedamos con este tema porque nos llegó y porque dio en el clavo: la pasada primavera fue como una interminable tarde de domingo.

2. Bruce Springsteen. If I Was The Priest

Otro regreso que nos tenía en ascuas era el del Boss con su banda de siempre. No teníamos grandes expectativas, confieso, porque sus mejores tiempos quedan muy atrás y hacía demasiado que no nos regalaba un disco redondo. Cuando habíamos perdido la fe, Bruce nos da este discazo. En palabras de Fernando Navarro: "Letter to You es, por encima de todo, la gran carta para todos aquellos que una vez gozaron de la leyenda de Springsteen y la E Street Band. Una carta escrita, cierto, por un tipo que supera los 70 años y que, pese a todos los vaivenes artísticos de años pasados, el peso de la fama y el paso del tiempo, todavía tiene fuerzas, talento y visión para hacernos sentir la música como si fuera la primera vez". Hay varios temas emocionantes, pero nos quedamos con este If I Was The Priest, una pieza recuperada ahora por Springsteen pero que compuso en... ¡1972! No os perdáis la letra (aquí traducida) con esa escena entre el Belén y el Western. Jesús el sheriff, María la tabernera que da misa los domingos y vende su cuerpo los lunes, forajidos que hay que perseguir y más historias chocantes.

3. Lucinda Williams. Man Without a Soul.

Otra de veteranos. Tiene 67 castañas la gran dama de eso que llaman Americana, pero no está nada acomodada. Su carrera en torno al country rock no es nada previsible, experimenta con nuevos sonidos, rompe barreras. Este tema nos convenció, como otros de su disco Good Souls Better Angels. Como dice Javier Márquez en Efe Eme, es un disco oscuro y afilado, con letras duras, con "las guitarras de Mathis en fiero diálogo con su voz firme y cargada de emociones dolientes". Otro temazo, si os quedáis con ganas de más, es You Can't Rule Me, un blues dedicado a Trump.




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sábado, 19 de diciembre de 2020

Ringo Starr te desea felicidad con McCartney y más amigos en el fin del año horrible


Llega el momento de felicitarnos, y eso que 2020 ha traído poca felicidad, más bien algunas tragedias y mucha ansiedad. También habréis vivido algún momento entrañable en este confinamiento, claro. Este ha sido el año también de la música en pantallas partidas, como esas conferencias en Zoom, y ojalá la vacuna todo lo cure y lo recordemos como un sobresalto que terminó.

Nuestro querido Ringo Starr, que es todo love and peace, ha grabado esa canción a modo de felicitación navideña. Rodeado de sus colegas: Joe Walsh, Corinne Bailey Rae, Eric Burton (Black Pumas), Sheryl Crow, Finneas, Dave Grohl, Ben Harper, Lenny Kravitz, Jenny Lewis, Steve Lukather, Chris Stapleton y Yola. Se llama Here's To The Nights. Quizás un poquito ñoña, hay que reconocer, pero es lo que pega ahora. El tema es una composición de Diane Warren, que tiene un buen currículum. Y es buena oportunidad de ver de nuevo juntos a los dos Beatles vivos, parte de nuestras vidas.

 

martes, 19 de mayo de 2020

Adiós a Astrid Kirchherr, la mujer que imprimió estilo y carácter a los Beatles en Hamburgo



Esperamos que llevéis bien el confinamiento, en el grado en que se encuentre cada uno. Sabéis que en estos tiempos tan duros de la pandemia de coronavirus nos está dejando gente muy señalada, como Little Richard hace unos días y tantos más. Hoy nos detenemos a dar la despedida que merece a Astrid Kirchherr, la mujer muy glamourosa, artista, fotógrafa, que se encontró a unos Beatles muy novatos en Hamburgo y les ayudó a encontrar su imagen, su estilo, además de retratarlos de una forma magnífica.
Cuenta Diego A. Manrique en El País: "Astrid Kirchherr, la amiga de los Beatles durante sus estancias en Hamburgo, falleció el martes 12 en su ciudad natal, tras 'una enfermedad corta y seria'. Kirchherr, que estaba a punto de cumplir 82 años, retrató a los Beatles en sus primeras fotografías de calidad y sugirió que cambiaran su peinado y vestuario. Mantuvo una intensa relación con su primer bajista, Stu Sutcliffe, que falleció en Hamburgo en 1962".

martes, 31 de diciembre de 2019

Las 14 mejores canciones de 2019 y una más: Santana y Buika, Vampire Weekend, Raconteurs, Eilen Jewell y mucho más

 


Os hemos hecho esperar, pero no podíamos dejar pasar nuestro repaso anual a las canciones que nos han emocionado en este año 2019 que acaba de terminar. Hemos oído mucho y muy variado. Ha sido un año que nos ha traído el regreso de muchas bandas y solistas que estábamos esperando, pero también hemos descubierto muchas cosas nuevas que merecen la pena. Otros años hacíamos 10 canciones. Pero esta vez nos salen más, y eso es muy buena señal. Y nos salen muchas mujeres, por cierto. Otros años no ha pasado igual, pero es que hay grandes músicas pisando fuerte y ya era hora de que aquí lo reconociéramos. Avisamos que esta lista es muy personal, y no aspira a competir con las de la prensa especializada. Vamos a nuestro aire y elegimos lo que nos pone la piel de gallina. De muchas no encontramos videoclip, pero es que ya sabéis que no siempre elegimos los singles. Allá vamos:

1. Santana y Buika: Yo me merezco

Ya escribimos un post sobre la extraña alianza entre Santana, venerado guitarrista, y Buika, voz entre el flamenco y lo afrocubano. Se unieron a ver si salía alguna canción y les salió un disco entero. Que es irregular pero tiene esta joya, que une a la mejor Buika, cantando con toda el alma, y un guitarreo psicodélico como los que Santana hacía en los 60 y 70.



2- Vampire Weekend (feat. Danielle Haim). Hold You Now.


Estos chicos de Vampire Weekend, de los que no hemos escrito mucho por aquí, han sacado un pedazo de disco llamado Father of the Bride, luminoso y alegre. Sabéis que tenemos devoción por los arpegios bonitos acompañados de buenas voces, en este caso dos, la invitada es Danielle Haim. También hay un coro que canta en lengua melanesia. cosas de la World Music. Se nota la huella de Paul Simon, pero con más alegría. Este Hold You Now es lo que más hemos escuchado en los últimos meses del año y merecía estar aquí en el podio.



3.  The Raconteurs. Somedays (I Don’t Feel Like Trying)

Ya teníamos ganas de recuperar al mejor Jack White, guitarrista que no siempre cumple nuestras elevadas expectativas. Su último disco en solitario, el experimental Boarding House Reach, nos había decepcionado profundamente. Pero he aquí que vuelve a juntarse con The Raconteurs, uno de sus muchos proyectos paralelos, y oye, ahora sí, esta es la guitarra que queríamos oír, este es el sonido que nos conmueve. A White le sienta bien la compañía de Brendan Benson, yo diría que frena sus rarezas y le pone los pies en el suelo. Este Somedays que canta Benson nos recuerda mucho a los Lynyrd Skynyrd y su Tuesday's Gone, pero es un temazo redondo. También podíamos haber puesto en esta lista otros temas más cañeros, como Sunday Driver o la que da nombre al disco, Help Me Stranger. Reencuentro feliz con uno de nuestros favoritos.




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sábado, 3 de agosto de 2019

Muse en el Wanda: abrumador, retrofuturista y un poquito populista

No nos perdemos los grandes conciertos, ya lo sabéis. Y Muse, una de las bandas más diferentes, más potentes y más controvertidas del rock del fin del siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI, paró el viernes 26 de junio en el estadio Wanda Metropolitano de Madrid, allí estuvimos. No podemos evitar unos sentimientos ambivalentes ante el grupo británico (de Teignmouth, suroeste de Inglaterra). Tienen un punto extravagante, pretencioso, que a muchos irrita. Pero su rock tiene épica auténtica, momentos emocionantes, canciones intensas. Y su líder, Matt Bellamy, tiene un gran nivel como autor, como cantante (operístico, domina un alto rango y llega a notas altísimas) y como guitarrista, habilidoso y contundente. Decíamos que son extravagantes, y a la vez brillantes. Que exageran lo que pueden exagerar. Y que sus canciones parecen diseñadas para el rock de estadio, con momentos que invitan al público a corear. ¿Populistas?
Por ejemplo aquí en Uprising.



El espectáculo desplegado en el Wanda fue convincente, aunque desde nuestra posición en la grada lateral alta el sonido llegaba muy débil. Con ese pero, nos fuimos con la sensación de que todo el espectáculo estaba bien planificado con profesionalidad y talento. El sonido es casi idéntico al de los discos, y eso revela la solvencia de los tres músicos, pero habríamos agradecido algo que pueda parecer improvisado, menos esconsertado. Y a menudo el espectáculo (hombres con luces, robots gigantes, un monstruo hinchable) parece imponerse a lo musical, cuando tienen repertorio de sobra. Sigue leyendo que hay mucho que comentar.

domingo, 30 de junio de 2019

La primera entrada de Irene es un bonito cartel para el blog

Nuestra querida Irene ha hecho este bonito cartel para el blog. Y como ya sabés que este es un blog familiar, le damos mucho la bienvenida a nuestra artista. Y estamos orgullosos de que esta beatlemanía se transmita de generación en generación. Gracias, Irene.

Sean Ono Lennon recomienda nuestro blog (al menos le gusta un post en Twitter)

Perdonad el autobombo: hace unos días escribíamos sobre Sean Lennon y su nuevo proyecto, The Claypool Lennon Delirium. Como hacemos siempre, publicamos un tuit para difundirlo. Bueno, pues no esperábamos que el mismísimo Sean marcara que le gusta en Twitter. Eso es todo. Este no es el blog que recomienda Sean Lennon, pero casi: es el blog que escribió un post que se menciona en un tuit que le gusta al hijo de John Lennon. No esperábamos más. Bueno, sí, nos gustaría que nos siguieran Ringo Star, Paul McCartney o Yoko Ono, que son muy tuiteros los tres. Tiempo al tiempo. Saludos, Sea, y gracias por darnos a conocer.





sábado, 29 de junio de 2019

Santana, Buika y África se lo merecen: una bendita descarga de magia y rock tropical


Reaparece Carlos Santana, el muy influyente guitarrista que siempre ha buscado buenas voces a su lado. Y la elegida esta vez es la de Concha Buika. No es tan conocida en su tierra como se merece: resulta que es una de las cantantes más internacionales de España, más reconocida en el mundo anglosajón y latinoamericano. Nos sorprenden con un disco con mucha magia y muy tropical, no sabemos si tan africano como dice su título, luego lo explicamos mejor. Vamos con un anticipo y lo contamos todo.



Pincha a "sigue leyendo" o te vas a perder lo mejor.

domingo, 9 de junio de 2019

The Claypool Lennon Delirium: Sean Lennon nos da la psicodelia que nos regateaba su padre (y unas gotas de Syd Barret)

"No creo en los Beatles", cantaba John Lennon en God en 1970, hambriento de autoafirmación, empeñado en guardar en un baúl toda su vida anterior, sobre todo lo que era anterior a su unión con Yoko Ono, que fue una especie de renacer. Lennon renegaba públicamente de la mayor parte de su gradioso legado con los Fab Four. En sus contados conciertos, apenas caía algún tema compuesto con la mejor banda de la historia, precisamente la que él fundó. Antes de que fuera oficial la ruptura de los Beatles, cuando John quiso volver a sentir el directo y salió a tocar con Yoko y Eric Clapton (Plastic Ono Band, Live Peace in Toronto, 1969), se centró en homenajear los clásicos del rock and roll y de los Beatles solo sonó Yer Blues, uno de sus temas más atípicos, presente en el álbum blanco, en el que ya cada uno empezaba a ir por su cuenta. No suena a Beatles Yer Blues, que es un blues fabuloso, desgarrador, ideal para tocar con Eric. Esa misma canción, que debía considerar sobre todo suya, la había interpretado en 1968 en su primer trabajo sin los Beatles: fue con Clapton, Keith Richards (al bajo) y el batería Mitch Mitchell, en una improvisada banda llamada Dirty Mac, para el álbum de los Rolling Stones Rock and Roll Circus. En el otro gran concierto en solitario de Lennon (si se puede llamar así a su carrera con Yoko Ono), el Live in New York City de 1972, eligió otro único tema de los Beatles, también muy suyo, el Come Together del Abbey Road. No hay rastro de McCartney, de Harrison ni de Ringo en esas dos canciones.
Contamos todo esto porque John Lennon, en la década que vivió desde la ruptura de los Beatles hasta su asesinato, nunca había vuelto a la psicodelia. Había hecho música experimental, sí, pero nada parecido a Lucy in the Sky with Diamonds, nada que suene a Tomorrow Never Knows, a I am the Walrus, a A Day in the Life, o a Strawberry Filds Forever, a pesar de que es una de sus etapas más gloriosas, si no la que más, una fase de creatividad desbordante y experimentación sonora que lo pusieron en el podio de los grandes artistas del siglo XX.
Sin embargo, el que ha recuperado ese sonido es su hijo Sean Lennon, el que tuvo con Yoko Ono. Sigue leyendo que te lo contamos todo.