Mostrando entradas con la etiqueta rolling stones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rolling stones. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de diciembre de 2023

Las 10 mejores canciones de 2023 (y dos más): el año que los Stones ganaron a los Beatles y mucho más


Sabemos que esperabais ansiosos nuestra lista de canciones del año 2023, porque aquí vais a encontrar algo diferente a otras listas Y este año volvieron nombres muy grandes, entre ellos los dos más grandes de todos, los Beatles y los Stones, muchas décadas después de sus mejores momentos. Con una gran diferencia: los Stones han hecho un disco entero, 18 años después de su último álbum con canciones originales, y ha sido un sorpresón: está muy bien hecho. No podía ser el caso de los Beatles, de los que solo viven McCartney y Ringo: esta vez el single que se firma como de los Beatles es una demo de Lennon sobre la que ha trabajado Paul, con ayuda de Ringo y algo enlatado de Harrison. Así que no había competición posible como la que había en la segunda mitad de los sesenta, no. Además hemos encontrado a otros nombres clásicos y hemos descubierto a algunos jóvenes talentos que prometen. Vamos allá, que hay mucho y bueno.

1. The Rolling Stones: Dreamy Skies

Hace mucho tiempo que los Stones giran y giran sin necesidad de sacar material nuevo, insistiendo en sus viejos éxitos. Para colmo, ha muerto el grandísimo Charlie Watts, pero es sabido que en esta banda no para nunca. Así que teníamos motivos para ser escépticos. No esperábamos que su último álbum, Hackney Diamonds, alcanzara ese nivel. Con colaboraciones de lujo, además. Y alguna de sus canciones nos recuerda a los mejores Stones, los de los últimos sesenta y primeros setenta. Esta, que es sencilla, en ese espacio tan Stone entre el blues y el country, con una bonita letra además, es la que más fuerte nos pegó. Keith tirando acordes y Mick cantando con emoción, como si fueran unos jovencitos.


2. Sufjan Stevens: Everything That Rises

Hace años que seguimos con admiración a este músico de Michigan, por su gran sensibilidad, por hacer piezas tan delicadas como esta y muchas otras de su último álbum, Javelin, que es de lo mejor que hemos escuchado en este 2023. Está en la línea de otras obras anteriores como Carrie & Lowell: un tono melancólico, un toque de misticismo, muchos instrumentos en sus manos y, como resultado, mucha, mucha belleza. Nos ha costado elegir una canción (podría haber sido Genuflecting Ghost, podría haber sido Goodbye Evergreen, podría haer sido Will Anybody Ever Love Me?). Si en aquel álbum Sufjan lloraba a su madre, esta vez llora a su novio, fallecido en abril. Escribe sobre él Xavier Valiño en Efe Eme: "Vuelve a usar el sombrero de cantautor, grabando todas las canciones en gran parte solo en el estudio de casa". Pero, ay, las desgracias no vienen solas: "A finales de agosto le diagnosticaron el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad autoinmune que provoca parálisis". Esto suena muy mal. Deseamos lo mejor a este músico que tantas veces nos ha emocionado y que ya ha sufrido lo suyo.


3. The Beatles: Now and Then

No queríamos dejar esta canción fuera del podio, aunque evidentemente no pueda alcanzar el nivel estratosférico de los auténticos Beatles. Pero es que un poquito de Lennon es mucho, y un poquito de Beatles es mucho también. Aquí la historia: esta canción la interpretó John a solas al piano a finales de los setenta, y se grabó en una demo que habíamos escuchado ya en YouTube. Era uno de los tres temas que Yoko Ono hizo llegar en una casete a McCartney ya en los noventa durante las sesiones de Anthology. Los tres supervivientes no fueron capaces entonces de acabarla, porque el sonido de voz y piano se solapaban: separarlos es lo que ha logrado ahora una inteligencia artificial. Así que Paul la adornó a su estilo (con violines y todo), con la batería de Ringo. Pero Harrison ya no está: Paul recuperó algunas de sus partes de guitarra de esta y otras grabaciones e imitó un solo con slide como el que haría él. Así que es dudoso que esto sea una obra de los Beatles, de los cuatro. Cabe otra pregunta: ¿de verdad habría querido esto John Lennon? Pero es que aún así, con todos los peros que pongamos, es una bonita canción. Y por algún instante, el sonido creado alrededor del tema por Paul nos remite a lo mejor de la mejor banda de la historia. No es tan bonito el videoclip, con alguna cosa muy forzada (¡esa escena con jóvenes y ancianos a la vez!), pero aquí lo ponemos. 


Sigue leyendo, que tenemos muchas más. Y te van a gustar.

lunes, 28 de diciembre de 2020

Nuestras 11 canciones del año 2020 y una más: The Strokes, el Boss, Lucinda Williams...

Se acaba este duro y extraño 2020, y aquí estamos con nuestro repaso a las canciones que más nos han motivado. Confinados como hemos estado tanto tiempo, recibíamos con más ansiedad las novedades musicales. No ha sido un mal año desde ese punto de vista melómano, aunque admitimos que nos cuesta encontrar obras maestras. Han regresado muchos grandes nombres, en avalancha podríamos decir: parece que las superestrellas nos debían algo, un remedio para la melancolía. Pero nos ha faltado algún descubrimiento de esos que te marcan por un tiempo. Alguno hay en esta lista, pero en general la cosa ha ido de veteranos. La lástima ha sido la ruina de la música en directo, a ver si la vacuna nos permite aglomerarnos de nuevo, que hay ganas de vivir y disfrutar. Vamos allá, esperamos vuestros comentarios.

1- The Strokes. Why Are Sundays So Depressing.

Empezamos provocando: vamos a llevar la contraria a la mayoría de listas de 2020, que han pasado por alto el regreso, siete años después, de la banda de Julian Casablancas. A nosotros el nuevo álbum, The New Abnormal, nos dio subidón cuando estábamos encerrados. Suenan como siempre, sí, no es que veamos gran riesgo, pero es que suenan tan bien como siempre. En esta crítica del álbum en Mondo Sonoro explican que la banda ha logrado un "pop plusquamperfecto por los que mataría cualquier banda de indie rock". Del disco podíamos haber elegido Brooklin Bridge to Chorus o la que más ha sonado, Bad Decisions. Pero nos quedamos con este tema porque nos llegó y porque dio en el clavo: la pasada primavera fue como una interminable tarde de domingo.

2. Bruce Springsteen. If I Was The Priest

Otro regreso que nos tenía en ascuas era el del Boss con su banda de siempre. No teníamos grandes expectativas, confieso, porque sus mejores tiempos quedan muy atrás y hacía demasiado que no nos regalaba un disco redondo. Cuando habíamos perdido la fe, Bruce nos da este discazo. En palabras de Fernando Navarro: "Letter to You es, por encima de todo, la gran carta para todos aquellos que una vez gozaron de la leyenda de Springsteen y la E Street Band. Una carta escrita, cierto, por un tipo que supera los 70 años y que, pese a todos los vaivenes artísticos de años pasados, el peso de la fama y el paso del tiempo, todavía tiene fuerzas, talento y visión para hacernos sentir la música como si fuera la primera vez". Hay varios temas emocionantes, pero nos quedamos con este If I Was The Priest, una pieza recuperada ahora por Springsteen pero que compuso en... ¡1972! No os perdáis la letra (aquí traducida) con esa escena entre el Belén y el Western. Jesús el sheriff, María la tabernera que da misa los domingos y vende su cuerpo los lunes, forajidos que hay que perseguir y más historias chocantes.

3. Lucinda Williams. Man Without a Soul.

Otra de veteranos. Tiene 67 castañas la gran dama de eso que llaman Americana, pero no está nada acomodada. Su carrera en torno al country rock no es nada previsible, experimenta con nuevos sonidos, rompe barreras. Este tema nos convenció, como otros de su disco Good Souls Better Angels. Como dice Javier Márquez en Efe Eme, es un disco oscuro y afilado, con letras duras, con "las guitarras de Mathis en fiero diálogo con su voz firme y cargada de emociones dolientes". Otro temazo, si os quedáis con ganas de más, es You Can't Rule Me, un blues dedicado a Trump.




 Pincha para seguir leyendo, que la lista continúa y hay mucho y muy bueno.

lunes, 2 de enero de 2017

Nuestras 10 grandes canciones de 2016: Drive-By Truckers, The Last Shadow Puppets, Silvia Pérez Cruz...


Ya está aquí nuestra selección de las 10 canciones del año 2016, con la que miramos atrás y aprovechamos para desearos lo mejor de aquí en adelante. Últimamente estamos un poco en modo Americana, pero seguimos picando de todo, así que os hacemos una selección de todo lo que nos ha obsesionado últimamente. Tratamos de combinar clásicos reaparecidos, bandas consolidadas y novísimos descubrimientos que nos han deslumbrado, que tiene que haber de todo en nuestra discoteca, faltaría más. Y al final la cosa nos ha salido variadita, quizás un poco suave para nuestras tendencias habituales, pero ya sabéis que no es tiempo de guitarras rabiosas, con algunas excepciones recogidas aquí.


Y la canción del año es....



1. Ramón Pasiano, Drive-By Trucker. Seguimos hace algún tiempo a esta gran banda norteamericana de la que no habíamos comentado nada en el blog. Sonido auténtico, rabia guitarrera, canciones trabajadas, aroma a carretera.... Esta es la canción que más nos ha gustado del que es posiblemente el disco del año: American Band.


Sigue leyendo y te damos nueve temazos más.

jueves, 16 de octubre de 2014

Manrique: "Los Beatles podían rockear tanto o más que los Stones"



"Produce cierto sonrojo:en 2014, seguimos repitiendo la cantinela. Cincuenta años llevamos planteando, masticando, respondiendo la misma pregunta: 'Pero tú ¿eres/eras de los Beatles o de los Rolling?'. Se discute, urge reconocerlo, algo más que preferencias estéticas: ambas opciones encarnan estereotipos eternos. Resume John McMilliam: “Los Beatles pueden describirse como apolíneos y los Stones dionisiacos; los Beatles pop, los Stones rock; los Beatles eruditos; los Stones viscerales; los Beatles utópicos, los Stones realistas”.
Tan peliaguda es la cuestión que el inevitable libro sobre semejante locus classicus, Los Beatles vs. los Rolling Stones, ha tardado medio siglo en materializarse y es obra de un historiador. (...) Quizás a McMilliam le falte picardía: desecha la atracción sexual del manager, Brian Epstein, por John Lennon, olvidando las vacaciones que los dos se tomaron en España en 1963. Tampoco afina al valorar cuestiones puramente musicales, como la atribución de las etiquetas de rock o pop. Los Beatles podían rockear con tanta o más intensidad que los Stones. Se suele olvidar que los Stones tienen una riquísima producción pop..."
Lee aquí el artículo completo de Diego A. Manrique en Babelia (El País).

lunes, 31 de marzo de 2014

Diez macroconciertos del rock de estadio por un mundo mejor

El rock no se pensó para los estadios de fútbol, sino para las tabernas, los tugurios, cavernas cargadas de humo y sudor. Así era en sus orígenes afroamericanos, pero en la segunda mitad de los años sesenta el género captó a audiencias tan masivas que se abrió a los grandes espacios. Los Beatles habían llenado en 1965 el Shea Stadium neoyorquino (55.000 personas, y eso que no se aprovechó el césped, lo que dejaba un abismo entre músicos y público). No fue un gran concierto, según quienes lo dieron, pero abrió camino. No muy lejos de allí, cuatro años después, una multitud cifrada en centenares de miles desbordaba el festival de Woodstock, en un descampado al que los músicos tenían que llegar en helicóptero. Fue una conmoción. La isla de Wight acogió al año siguiente la réplica británica. A partir de ahí, bandas como Led Zeppelin, Queen o los Rolling Stones concebían sus directos con la contundencia y espectacularidad que exige una masa de decenas de miles de espectadores; línea que continuarían después Bruce Springsteen, U2, AC/DC o Gun N' Roses. Riffs que cortan, frases para corear, fuegos y luces. Emoción. Comunión. Sentirse parte de algo grande.
Al rock de estadio le puede acompañar o no un propósito solidario. Un George Harrison recién emancipado de los Beatles lideró el primer festival benéfico, en auxilio de Bangladesh. Pero el momento que marcó un antes y un después fue, en 1985, Live Aid, que dio con la fórmula: un macroconcierto simultáneo en Reino Unido y EE UU, televisado en directo a todo el mundo, diez horas con figuras de primera fila. Lo organizó el músico y actor Bob Geldof (será más recordado como activista) con el objetivo de combatir la hambruna en Etiopía. ¿Y sirvió para eso?...
(Lee aquí el artículo completo en El País)

sábado, 20 de abril de 2013

Loquillo: "El rock hoy ya no transmite rabia"

Sabéis que consideramos a Loquillo una de las figuras más destacadas del rock español, ese que en los años ochenta nos regaló himnos como Cadillac Solitario, pues no la hemos cantado veces. Con motivo de su nuevo libro (El hijo de nadie, Ediciones B), Loquillo ha dado una serie de entrevistas en la que reflexiona sobre el estado en que está la música. Mal, como toda la cultura, dice, dañada por la piratería, que acaba con el disco, por la destrucción "desde dentro" de la SGAE, que acaba con los derechos de autor, y ahora por la subida del IVA, que machaca al directo. Está en un momento maduro José María Sanz, el Loco, reconciliado con su alterego Sabino Méndez, autor de sus mejores temas en los 80 y con quien ha vuelto a grabar y actuar.
Loquillo es "absolutamente consciente" de que el rock ya no genera estrellas como las de su generación (él tiene 52 años) y las anteriores. Y analiza por qué: "El rock ya no transmite rabia. El único género que tiene hoy mala hostia es el hip-hop", dice el rockero catalán. La última banda que le pareció auténtica, de esas que los padres no quieren para sus hijos, fue Gun'n'Roses. Y el último gran solista le parece Bruce Springsteen. Lo compara con otros de su generación y concluye: "Bruce es todo fuerza. U2 son las fallas". Fuegos artificiales, le falta decir.
Aplaude a los Stones por continuar en activo medio siglo después de debutar, y cree que "marcarán el límite" de la longevidad en activo. Presume de haberlos teloneado, y también a los Who. Y opina sin dudas que "Jagger es el más grande", aunque reconoce su admiración, también, hacia Paul McCartney, de quien elogia su profesionalidad. Y aclara, o lamenta: "Yo no conocí a Elvis". Están claras sus referencias.

domingo, 10 de marzo de 2013

Cuando India cambió el sonido de los Beatles

Vale, hemos tardado un poquito en recoger aquí la impactante noticia de la muerte de Ravi Shankar, el muy prestigioso músico indio que enseñó a los Beatles a tocar el sitar, ese instrumento que dio un toque mágico a la fase más innovadora de los cuatro de Liverpool. Para algunos Shankar es el padre de Norah Jones, pero lo cierto es que para nosotros es Norah Jones, con todos los respetos, la hija de Shankar, un maestro de la música universal y no solo por su colaboración con los británicos. Su desaparicion nos lleva a escribir sobre la influencia de India en los Beatles y en otros músicos de los 60, que no fue poca.
Para los británicos, la India había sido la joya de la corona, independizada en los años cincuenta, y su cultura despertaba gran interés en la antigua metrópoli desde la era victoriana, con figuras literarias como Kipling y Tagore y todas esas películas de aventuras exóticas. Ya sabemos cómo son los ingleses de hábiles para absorber y readaptar toda influencia cultural exterior. La de su ex colonia más poblada y fascinante, con más motivo.
¿Y qué estaba pasando allí? En 1964 muere Nerhu, héroe de la independencia y el primer primer ministro de la república, y en 1966 ocupa su lugar su hija Indira Gandhi, una mujer en el poder, un gesto de modernidad inaudito en la época. Pero la tensión entre hindúes y musulmanes rompe lo que había sido la gran India y da lugar a dos nuevos países: Pakistán y Blangladesh, del que volveremos a hablar. En Occidente, desde 1965 se advierte un interés de las emergentes bandas de pop inglés y americano por la música india. Una corriente que atrapó primero a George Harrison.
Shankar ya era un músico respetado, autor de obras de Bollywood, de partituras para ballet clásico y de algunos discos de estudio, cuando, tras una fallida experiencia en la Unión Soviética, decidió recorrer Occidente dando a conocer la música india al gran público. Un pionero de la World Music que diríamos ahora. Antes de seguir, escucha al maestro del sitar tocando en Woodstock mientras los jipis alucinan. Era 1969 y todos eran (éramos) más soñadores.



Shankar fue influyente en los Beatles antes de verlos en persona. Harrison dice que ya le llamó la atención la música del subcontinente mientras grababan la película Help!, de 1965, que arranca en un restaurante hindú en el que toca una banda típica. Pero fue durante la segunda gira americana de los cuatro de Liverpool cuando los Byrds (la banda californiana a la que se consideraba los Beatles americanos) hablaron a Harrison de Shankar y le animaron a conocer sus sonidos. El consejo dio un vuelco al rumbo que llevaba la música contemporánea antes de pisar la tierra que baña el Ganges. Repasaremos la huella india en varias obras maestras de los Beatles y otras bandas.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Feliz Navidad te desean sus majestades satánicas

Los Rolling Stones, ya lo sabéis, son muy admirados en este blog pero habíamos prestado poca atención a su regreso a los escenarios para una ¿última? gira 50 años después de formarse la banda. Con un poco de retraso, debido (dicen) a los problemas de salud de Keith desde que se cayó del cocotero, la efeméride ha dado para algún tema nuevo (como este Gloom & Doom) en un recopilatorio de grandes éxitos (¿otro?, este se llama Grrr!), para una minigira por Inglaterra y EE UU con invitados ilustres y para un nuevo documental (Crossfire Hurricane). Ahora los cuatro Stones nos felicitan las fiestas en Facebook como buenos chicos, pero a nosotros no nos engañan, nosotros no olvidamos de que son sus satánicas majestades. Por cierto, no quiere salir en la foto ni posar como Stone el bajista Bill Wyman, aunque ha actuado con ellos estos días. "La mayoría de la gente no se ha enterado de que dejé los Stones", decía hace unos meses. Wyman y otro ex, el menos recordado Mick Taylor (el que fue guitarrista entre 1969 y 1975), se unieron a sus ex compañeros en el O2 de Londres. Pero fue una excepción. No se enrolaron esta vez en el grupo que les hizo tan grandes.
Esta gira sí tiene pinta de ser la última gira, pero eso pensábamos cuando tuvimos ocasión de verlos (las dos veces en el Vicente Calderón de Madrid, en los años 1990 y 2003). Tiene aire de despedida porque en cada uno de sus conciertos aparecen ilustres, desde Bruce Springsteen a Lady Gaga. Nosotros, sin embargo, nos quedamos con su momento con Eric Clapton. Esto es Champagne and Reefer, un buen blues para los dedos de Mano Lenta y la voz negra del blanco Jagger.



En fin, adoramos a los Stones, pero no podemos evitar pensar que quizás han estirado la fórmula mucho tiempo. Hemos escrito aquí que parte de la genialidad de los Beatles estuvo en durar poco, en no aburrir a nadie, en no firmar un solo disco mediocre. Los Stones (sus amigos, sus colegas, nunca sus rivales) están con ellos en la cumbre del Olimpo del rock, pero hace tiempo que no nos sorprende su creatividad, que nos parece escuchar lo mismo, y nos conformamos con disfrutar de que suba al escenario un pedazo crucial de la historia del rock. No es poca cosa ver a los más grandes sobre el escenario a la edad en que deberían haberse jubilado, así que esperamos impacientes que se confirme eso de que la gira pararía en Madrid y Barcelona en 2013. Sigue mereciendo mucho la pena ir a ver a los Stones. Se lo contarás a tus nietos.

viernes, 26 de octubre de 2012

Versión imposible: ¡los Stones cantando a los Beatles en privado!

Ya sabéis que con motivo de los 50 años de los Stones se está publicando mucho material inédito correspondiente a su gira de 1965. Lo contaba ayer El País. Lo que no sabíamos, y hemos leído en Surf and Rock, es que entre ese material figura esta sesión de ensayos en 1965 en Irlanda, en la que Mick y Keith a la guitarra canturrean entre risas I've just seen a face y Eight days a week en presencia de Charly Watts, que ni les mira pasando de todo. Ya hemos escrito varias veces aquí que Beatles y Stones no eran rivales, sino colegas muy cercanos. Así que no insistiremos más. Disfrutad del documento histórico.

viernes, 12 de octubre de 2012

Los cien riffs inmortales del rock tocados de un tirón

No teníamos noticia de este guitarrista, Alex Chadwick, cuyo enlace remite a la tienda digital de guitarras Chicago Music Exchange, pero nos ha dejado boquiabiertos esta exhibición. El tipo se toca, y lo recoge la revista SME, los 100 mejores riffs de la historia del rock. (Un riff, no sé qué haces aquí si no lo sabes, es una frase breve de guitarra, de dos a cuatro compases concretamente, que se repite en una canción). Lo increíble es que Chadwick se los toca de un tirón, en 12 minutos que se pasan volando. Gran técnica y gran memoria demuestra este tipo. Si quieres ver la lista de los 100 riffs está aquí. De los Beatles oirás Day Tripper y Helter Skelter, dos de sus piezas más guitarreras. Aparecer otros nombres amigos de este blog, de Clapton a The Who, de los Stones a AC/DC, de Metallica a Muse. Disfruta de los dedos del buen Alex. Y que venda muchas guitarras, porque sabe de esto.

domingo, 11 de septiembre de 2011

La leyenda de Robert Johnson: hace cien años empezó todo

"La leyenda dice que Robert Johnson vendió su alma al diablo en un cruce de caminos a cambio de aprender los secretos del blues. Al parecer, después de aquella medianoche, aquel músico rudimentario regresó a los tugurios y salas de actuaciones convertido en un maestro, con un estilo de guitarra que dejó boquiabiertos a propios y extraños mientras la agonía formaba parte de sus historias cotidianas, retratos de un negro del sur estadounidense que huía de su pasado y de su presente, camino de ninguna parte". Lo escribe Fernando Navarro en su blog Ruta Norteamericana en homenaje a uno de los más grandes entre los pioneros, un verdadero hombre de leyenda.
Nada sonaría hoy igual si no hubiera existido Robert Johnson, muy influyente en esa transición del blues rural al eléctrico que luego completó Muddy Waters en Chicago y que dio lugar al rock. Este 8 de mayo se han cumplido cien años del nacimiento de este enigmático personaje. De su obra apenas quedan 29 grabaciones más bien deficientes pero que han marcado a la música popular como nos han llegado hasta hoy. En Wikipedia lo apodan como "el abuelo del rock and roll". Lo podemos escuchar en este Crossroad.





domingo, 17 de abril de 2011

Los Rolling Stones vuelven al completo para homenajear al "feo" Stu

Desde las penúltimas peleas entre Jagger y Richards, expresamos nuestra confianza en que viniera la enésima reconciliación y no estuviera tan lejos un reencuentro de nuestros Rolling Stones. Pues bien, ya ha habido una excusa para que se junten de nuevo, lo que a su vez desata rumores de una nueva gira mundial. Los cinco Stones vivos colaboran con el disco Boogie 4 Stu, que Ben Waters ha editado en homenaje al "Rolling feo", como llamaban al pianista Ian Stewart, que acompañó siempre al grupo sin constar como uno de sus miembros hasta su muerte hace 25 años. Aquí sus compañeros versionan a Bob Dylan en Watching the river flow. Los Stones, en 2011, suenan así de bien, a viejo blues, a rock con raíces. (Si no puedes abrirlo pincha aquí):




domingo, 10 de abril de 2011

Guille nos regala su lista: las 50 canciones que debes oír antes de morir


Actualizamos este post porque ha habido alguna novedad y queremos animaros al debate. Ya reflexionábamos en una entrada anterior sobre cuál era la mejor canción de rock de la historia. Pues bien, Guille aceptó el desafío y, como hace tiempo que vuela solo en la Red, elaboró cuidadosamente (inicialmente para su blog El baúl del rock and roll) esta lista de las 50 canciones que debes oír antes de morir. Como el chico tiene buen gusto a sus 11 añazos y está bien educado en cuestiones musicales, ha elaborado este top 50 intachable, con 50 sabios comentarios y 50 vídeos bien seleccionados. Al final Guille ha tenido el detallazo de regalarnos su lista, así que la hemos subido como página también a este blog para que todos la conozcáis. Aquí está la lista, pero avanzamos cuáles son las 10 primeras:
1.Stairway To Heaven - Led Zeppelin (1971)
2. Bohemian Rhapsody - Queen (1975)
3. (I Can't Get No) Satisfaction - The Rolling Stones (1965)
4. Johnny B. Goode - Chuck Berry (1958)
5. Imagine - John Lennon (1971)
6. Wish You Were Here - Pink Floyd (1975)
7. Smells Like Teen Spirit - Nirvana (1991)
8. Cryin' - Aerosmith (1993)
9. Layla - Dereck and The Dominos/ Eric Clapton (1970)
10. Nothing Else Matters - Metallica (1991)
¿Qué opináis? En la familia estamos bastante de acuerdo con las que están, aunque cada uno habría añadido las suyas (a mí me falta All you need is love y alguna de Simon & Gartfunkel, por ejemplo; Richi insistía con A day in the life). Da gusto poder disfrutar de tanta obra maestra junta. Ah, el montaje de imágenes también es de Guille. Buen trabajo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Grandes conciertos: The Tami Show, o el día que James Brown retó a los Stones


Diego Manrique, habitual cita de este blog, nos recuerda en su columna en El País uno de los momentos más importantes de los inicios del rock: The T.A.M.I. Show, el programa de la televisión americana que en 1964, con buenos medios técnicos (¡en Electronovisión!), fue capaz de reunir a todo el que era alguien en el emergente escenario musical del momento, bueno, a todos menos los Beatles. Ahora se edita por primera vez en DVD "la más portentosa actuación de los sesenta, una apoteosis de coreografía y emoción". Una explosión de rock y soul que vivió un apasionante duelo entre los Stones y James Brown.

sábado, 12 de febrero de 2011

¡Pedazo de anuncio para Lucy in the Blog!


Guille ya nos ha deleitado con sus dibujos y con sus textos, y hoy nos regala un precioso anuncio que ya hemos colgado en Youtube (a ver si no nos lo quitan). Un precioso montaje visual y musical que esperamos que os guste tanto como a nosotros. Este es nuestro primer vídeo original. El blog va creciendo (y Guille, un figura a sus 11 añazos).

domingo, 6 de febrero de 2011

Guille nos regala su lista: el Top 50 del rock and roll


Repetimos post porque ha habido algún cambio y queremos un poco de debate. Ya reflexionábamos en una entrada anterior sobre cuál era la mejor canción de rock de la historia. Pues bien, Guille aceptó el desafío y, como hace tiempo que vuela solo en la Red, elaboró cuidadosamente (inicialmente para su blog El baúl del rock and roll) esta lista de las 50 canciones que debes oír antes de morir. Como el chico tiene buen gusto y está bien educado en cuestiones musicales, ha elaborado este top 50 intachable, con 50 sabios comentarios y 50 vídeos bien seleccionados. Al final Guille ha tenido el detallazo de regalarnos su trabajado documento, y la hemos subido como página también a este blog, a ver si genera comentarios. Aquí está la lista, pero avanzamos cuáles son las 10 primeras:
1.Stairway To Heaven - Led Zeppelin (1971)
2. Bohemian Rhapsody - Queen (1975)
3. (I Can't Get No) Satisfaction - The Rolling Stones (1965)
4. Johnny B. Goode - Chuck Berry (1958)
5. Imagine - John Lennon (1971)
6. Wish You Were Here - Pink Floyd (1975)
7. Smells Like Teen Spirit - Nirvana (1991)
8. Cryin' - Aerosmith (1993)
9. Layla - Dereck and The Dominos/ Eric Clapton (1970)
10. Nothing Else Matters - Metallica (1991)
¿Qué opináis? En la familia estamos bastante de acuerdo con las que están, aunque cada uno habría añadido las suyas (a mí me falta All you need is love y alguna de Simon & Gartfunkel, por ejemplo; Richi pedía A day in the life). Da gusto poder disfrutar de tanta obra maestra junta. Ah, el montaje de imágenes también es de Guille. Buen trabajo.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Peleados Stones: "Keith, un niño mimado"


A los fans de los Rolling Stones (ya nos lo habréis notado) les suele caer especialmente bien Keith Richards, con ese aire canalla, esa chulería cogiendo la guitarra, ese aspecto un poco inquietante pero magnético; en contraste con un Mick Jagger gran cantante y artista, pero que se lleva menos ovaciones, un poco más distante desde su perfecta profesionalidad.
Un buen periodista conocedor de los Stones contó que la impresión popular sobre el dúo está bastante desenfocada: que Mick por lo general es un tipo encantador, culto, de agradable conversación, mientras Keith en la distancia corta se parece más a un hooligan de taberna, fanfarrón y amigo de bromas de sal gruesa, que desprecia la intelectualidad.
Viene esto a cuento de la enésima pelea entre Mick y Keith, motivada por las memorias del guitarrista, que tilda a su colega de dictador; a lo que Mick respondió de malas maneras.
Lo de la contradictoria personalidad de Keith lo cuenta muy bien, cómo no, Diego Manrique: "Vende Keith su imagen de rebelde, perseguido a muerte por el establishment, pero no se lo crean. Más que un insurgente, es un niñato mimado. Puede que eso explique su indestructible carisma. Late en nosotros un ansia de compartir, aunque sea a distancia, esa existencia fuera de reglas, la posibilidad de bailar en la cuerda floja sabiendo que abajo está la red que garantiza impunidad" (...).
Que Keith y Mick ventilen en público sus monumentales disputas ha sido una característica habitual de los Stones durante toda su carrera, así que no perdemos la esperanza de que tras la tempestad la banda vuelva a coger los bártulos y liarse con otra gira mundial, que ya va tocando. Nosotros los hemos visto dos veces en el Vicente Calderón (en 1990 y en 2003, nos los perdimos en 2007 y en 1982 éramos unos críos) y no hay fiesta rocanrolera comparable a la suya. Nadie se acordará del libro de Keith en cuanto empiece a lanzar sus riffs sobre un estadio a reventar. Por ejemplo, este Under my thumb que abría en 1981 su gira norteamericana. ¡Que vuelvan ya!

martes, 8 de junio de 2010

¿Beatles contra Rolling? Nada de eso


De pequeña me hicieron creer que había que elegir entre ser de los Beatles o de los Rolling, como si fueran Madrid y Barça, y como yo escuchaba mucho a los de Liverpool perdí demasiados años con los oídos cerrados a la otra gran banda británica de la época, hasta que me engancharon con Angie. Dice Richi que los Stones son la mejor banda de rock and roll de la historia, pero los Beatles son mucho más que eso.
En el post de ayer recordábamos la aparición de Jagger y compañía entre el público de All you need is love (y en la foto podéis ver a Paul y Mick compartiendo tren poco después, en agosto de 1967). Su rivalidad tenía mucho de mito, pero es cierto que de cara al público explotaban cierta competencia, con duelos como Let it bleed contra Let it be. Estos gestos gamberros formaban parte de la cuidada imagen de chicos malos de Mick y Keith. Iba a contaros más sobre esto, pero se me adelantó el gran Diego Manrique en El País. Aquí va lo suyo, con motivo de la reedición de Exile on Main Street, que es muy muy interesante:

"Reviven añejas polémicas. En Los Angeles Times dan bola a ese argumento que sitúa a los Stones como ansiosos alumnos de los Beatles, siempre corriendo tras sus tutores para intentar ponerse a su altura. Exile (1972) sería la respuesta de Jagger y compañía al White album (1968). El corolario: tras Exile, al no contar con un modelo y un incentivo para la superación, los Stones se abandonaron, en una decadencia que llega hasta hoy"...