jueves, 24 de noviembre de 2016
Adiós a un grande: el último viaje de Paul Simon triunfa en Madrid (no comparen con Dylan)
Simon lleva tiempo fuera de los focos, pero es una figura clave del siglo XX, a la altura de muy pocos (en lo suyo, Dylan y poco más). Su voz ya no está para excesos, y tiene que bajar algunos tonos las canciones que entonaba con Gartfunkel, pero es un profesional como la copa de un pino. Banda solvente, con nueve músicos, que añade gotas de africanismo a algunos de sus temas que no los tenían originalmente. Repertorio bien elegido, de menos a más. Final soberbio (¡diez bises en cuatro regresos al escenario!) repleto de clásicos. Dejó un gran sabor de boca. Y la experiencia de habernos encontrado, por fin, con alguien que, escribe Fernando Neira, "es un veterano divino, uno de esos escasos seres humanos que sobrevivirá a la ignominia del olvido". Iremos viendo algunos vídeos, algunos piratillas (lo que duren en Youtube, ya sabéis cómo es esto) como el anterior de The Boxer, y algunos de mejor calidad, como este, de esta misma gira pero en Austin, del africano y muy bailable You Can Call Me Al. Y entre uno y otro comentamos lo que vivimos en Madrid.
La gente quiere mucho a Paul Simon. Como cuenta Ulises Fuente en La Razón, "pertenece a esa mitad educada, culta y respetuosa de esos Estados Unidos partidos en dos hoy en día". Cierto: en una entrevista previa con Fernando Navarro en El País el músico había dejado claro su disgusto con la victoria de Donald Trump. "Temo las consecuencias de su elección. Respeto a quienes le han votado, pero solo veo en él un tipo autoritario, sin escrúpulos a la hora de mirar a su país y al mundo. La pregunta es: ¿qué nos pasa como país?". Nos esperábamos una reflexión así de alguien tan comprometido. Pero vayamos con el concierto y su contexto.
martes, 8 de octubre de 2013
Las etapas de The Beatles (3): En América, la enorme huella de Dylan, el chasco con Elvis
En el tercero de esos viajes se produjo el esperado encuentro con Elvis Presley, que para los de Liverpool era un ídolo. Fue en su residencia en Los Ángeles el 27 de agosto de 1965, sin cámaras aunque con todo el séquito del artista de Memphis. Se celebró una breve jam session que si se hubiera grabado valdría millones. Pero no hubo sintonía. Lennon dijo al salir: "No puede ser que ese tío fuera Elvis, era otra persona". Después, Presley escribió al presidente Nixon señalando a los Beatles como una mala influencia por sus simpatías izquierdistas y llamando a combatir "el elemento hippy". Sin embargo, también versionó sus canciones. Ya fallecido el rey, John dijo que Elvis había muerto el día que se alistó al Ejército (en 1958).
El encuentro que abrió los horizontes de The Beatles fue con Bob Dylan, quien fue a visitarles de la mano de un periodista a su hotel neoyorquino en agosto de 1964. Acabaron compartiendo confidencias y, es sabido, sustancias prohibidas. Después de conocer a Dylan (y a los Byrds, y a The Beach Boys), los Beatles se alejaron de la simplicidad de su pop inicial y ganaron en ambición. (Lee el artículo completo de Ricardo de Querol en El País)
viernes, 27 de mayo de 2011
Enfadada con Bob Dylan por un mal recuerdo
Estos días que todo el mundo felicita a Bob Dylan por su 70 cumpleaños, tengo que confesaros que todavía estoy enfadada con el cantautor gruñón de Minessota. Sí, de acuerdo, lo reconozco como figura clave de la música de todos los tiempos. Sí, sé que muchos lo colocan a la altura de Elvis o Lennon por su imborrable influencia en la evolución posterior de las artes, y no lo discutiré. Incluso subrayaré que fue muy influyente en mis adorados Beatles, que su encuentro en agosto de 1964 les hizo madurar, que les obligó a trabajarse las letras y les dio un nuevo impulso que se nota en Rubber Soul. Sí, Blowing in the Wind o Like a Rolling Stone están entre las mejores canciones de todos los tiempos. Sí, sí, sí.domingo, 17 de abril de 2011
Los Rolling Stones vuelven al completo para homenajear al "feo" Stu
Desde las penúltimas peleas entre Jagger y Richards, expresamos nuestra confianza en que viniera la enésima reconciliación y no estuviera tan lejos un reencuentro de nuestros Rolling Stones. Pues bien, ya ha habido una excusa para que se junten de nuevo, lo que a su vez desata rumores de una nueva gira mundial. Los cinco Stones vivos colaboran con el disco Boogie 4 Stu, que Ben Waters ha editado en homenaje al "Rolling feo", como llamaban al pianista Ian Stewart, que acompañó siempre al grupo sin constar como uno de sus miembros hasta su muerte hace 25 años. Aquí sus compañeros versionan a Bob Dylan en Watching the river flow. Los Stones, en 2011, suenan así de bien, a viejo blues, a rock con raíces. (Si no puedes abrirlo pincha aquí):sábado, 12 de febrero de 2011
¡Pedazo de anuncio para Lucy in the Blog!
Guille ya nos ha deleitado con sus dibujos y con sus textos, y hoy nos regala un precioso anuncio que ya hemos colgado en Youtube (a ver si no nos lo quitan). Un precioso montaje visual y musical que esperamos que os guste tanto como a nosotros. Este es nuestro primer vídeo original. El blog va creciendo (y Guille, un figura a sus 11 añazos).
viernes, 21 de mayo de 2010
¿Existe la mejor canción de la historia?

¿Hay una canción que es la mejor de todos los tiempos, que está por encima de todas las demás? Qué difícil respuesta: si la hay, no estamos de acuerdo sobre cuál es, ni yo conmigo misma. Periódicamente, publicaciones o web realizan encuestas entre sus lectores o entre expertos para averiguar cuál ha sido la mejor canción de la historia del rock. Siempre me han parecido curiosos esos rankings, altamente variables según quién los haga, pero con pautas comunes. La canción relacionada con nuestros cuatro de Liverpool que suele encabezar estas listas es Imagine, de Lennon, compitiendo con Stairway to heaven (Led Zeppelin) o Bohemian Raphsody (Queen). Curiosamente las piezas de los Beatles como grupo llenan la lista pero no suelen estar en cabeza, seguramente porque hay tantas y tan buenas que el voto beatleniano se dispersa entre Yesterday, Strawberry fields forever, Help!, Let it be, Lucy in the Sky with Diamonds o All you need is love. Como banda no tienen rival, y por su extensa colección de genialidades tampoco, pero parece que compiten peor con sus canciones sueltas frente a grupos que lograron una gran canción. A mí me cuesta mucho elegir y tener que descartar otras.
Esta vez ha sido la revista Rolling Stone la que ha elegido las mejores canciones de la historia, consultando a gente como Yoko Ono, Perl Jam o los miembros de Coldplay. ¿En cabeza? Según este jurado la mejor canción de la historia es Like a Rolling Stone, del superinfluyente Bob Dylan, por delante de Satisfaction y de, esta vez con el blonce, Imagine. No sabemos si a la revista le ha pesado mucho o poco su mítica cabecera, recogida en el título del número uno y en la banda del número dos. Yo no habría situado Like a... en el número uno de todos los tiempos, pero en todo caso Dylan (inciso: quien dejó una importante huella en los Beatles tras su encuentro en EE UU que puede palparse en Rubber Soul) y su gloriosa canción (versionada por Hendrix o los mismos Stones) merece este reconocimiento y muchos más.
El mítico tema tiene una curiosa historia: fue interpretada por primera vez en 1965 en el Newark Folk Festival. Estaban entonces sorprendidos por la transición del Dylan cantautor folk al Dylan rockero eléctrico, por lo que fue abucheada por sus fans menos preparados para evolucionar con él. El premio de Rolling Stone se lo debería dedicar el tío Bob a los obtusos puristas que le seguían y que no eran capaces de entender el nuevo lenguaje y en qué se iba a convertir ese fenómeno.
En busca de una versión especial di con una que seguramente encantará a los de la revista del mítico nombre: los Rolling Stones con Bob Dylan en Maracaná (en 2009), mucho genio junto en el escenario brasileiro. Lamentablemente ya la han retirado de Youtube. Así que nos quedamos con la original, en esta toma de 1966. Like a Rolling Stone (lema difícil de traducir: algo así como "un canto rodante", o mejor "una bala perdida", alguien que vaga sin rumbo), con una letra conmovedora, el himno de toda una generación.

